Esta mañana bromeaba con un amigo que dentro de poco en el Telediario nos van a contar hasta lo que ha desayunado Najwa (la chica del hiyab en el instituto madrileño). Es de esas noticias que son tan mediáticas que se manosean en cada edición de noticiero hasta que pasan al programa de Ana Rosa Quintana.
El caso es que a media mañana no he podido resistirme, todos tenemos un punto morboso, y me he metido en prensa a ver qué decía del tema. Y miren ustedes qué cosa más interesante. Resulta que al final la familia decide cambiarla de centro (frente a lo que algunos medios afirmaban) y el centro alternativo en sesión de urgencia cambia su reglamento menos de 24 horas antes para que tampoco pueda asistir con el cabello cubierto. Hay que ver qué intolerantes son estos musulmanes, qué falta de adaptación que tienen.
Pero lo mejor, lo francamente bueno para los progres que reclaman un estado laico sin saber lo que eso significa realmente es el nombre del centro que le prohibe la entrada con el hiyab. I.E.S San Juan de la Cruz, repito SAN-JUAN-DE-LA-CRUZ.
Que no solo demuestra la alta laicidad del centro si no la ignorancia de algunos docentes. Prohiben hoy con un símbolo musulman la entrada de Najwa a un centro que tiene el nombre de un gran autor espiritual cristiano que conecta su obra con los místicos sufíes del Al andalus español. Va a ser que el respeto a la diversidad nos lo van a tener que enseñar los abuelos o los libros, porque lo que son algunos docentes...
Y creanme, me duele pensarlo, pero más aún escribirlo.